Ana 的个人资料▫●☺♥♪♫˚˙*Any*˙˚♫♪♥☺●▫照片日志列表更多 工具 帮助

日志


LUZ COMPARTIDA

Luz Compartida 

 


"Un filósofo de oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia: Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea, pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendiera su propia tea, y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó.
Uno de los discípulos preguntó al filósofo: ¿Qué nos enseña, maestro, este relato?
Y él contestó: "Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que la hace crecer".
El compartir nos enriquece en lugar de hacemos más pobres. Los momentos más felices son aquellos que hemos podido compartir. Que Dios nos dé siempre la luz para iluminar a todos los que pasen por nuestro lado.
La verdadera amistad, es flor que se siembra con honestidad, se riega con afecto y crece a la luz de la comprensión. Si una vela enciende otra, así pueden llegar a brillar miles de ellas. De igual modo si iluminas tu corazón con amor, puede que ilumines miles de corazones.
Un fósforo es un objeto aparentemente insignificante pero tiene un gran poder: Puede encender miles de luces, pero para lograrlo tiene que arriesgar su cabeza.
¡Arriésgate a compartir tu luz, tu tiempo, tus conocimientos, tus afectos, tus pertenencias!"

(Tomado de Empequeñecer, del sacerdote Alvaro Jaramillo Arias)

 

 

Tell Me Why-Declan Galbraith

 

    


"En mi sueño los niños cantan una canción del amor para cada muchacho y muchacha
El cielo es azul y los campos son verdes y la risa es la lengua del mundo
Entonces despierto y todo lo que veo es un mundo repleto de gente necesitada
¿Dime porqué tiene que ser así?
¿Dime porqué hay algo en que he fallado?
Dime porqué por que yo no lo entiendo
Cuando tantos necesitan de alguien y no damos una mano que ayude.
¿Dime porqué?
¿Cada día me pregunto que debo hacer para ser un hombre?
¿Debo quedarme de pie y luchar para probar a todos lo que soy?
¿Para esto es mi vida ..para desperdiciar en un mundo lleno de guerra?
¿Dime porqué tiene que ser así?
¿Dime porqué hay algo en que he fallado?
Dime porqué, por que yo no lo entiendo
Cuando tantos necesitan de alguien y no damos una mano que ayude.
¿Dime porqué?
¿Dime porqué tiene que ser así?
¿Dime porqué hay algo en que he fallado?
Dime porqué por que yo no lo entiendo
Cuando tantos necesitan de alguien y no damos una mano que ayude.
¿Dime porqué?
Sólo dime porqué
¿Porqué nunca aprendemos?
¿Puede alguien decirme porqué no podemos al menos ser amigos?
¿Porqué? ¿Porqué?"

 

___________________

In my dreams children sing
A song of love for every boy and girl
The sky is blue the fields are green
And laughter is the language of the world
Then I wake and all I see is a world full of people in need
Tell me why, does it have to be like this
Tell me why, is there something I have missed
Tell me why, I don't understand
When somebody needs somebody
We don't give a helping hand
Tell me why
Every day I ask myself what I have to do to be a man
Do I have to stand and fight
To prove to everybody who I am
Is that what my life is for
To waste in a world full of war
Tell me why, does it have to be like this
Tell me why, is there something I have missed
Tell me why, I don't understand
When somebody needs somebody
We don't give a helping hand
Tell me why
Tell me why
Tell me why
Just tell me why
Why why, do the tiders run
Why why, do we shoot the gun
Why why, do we never learn
Can someone tell us why we cannot just be friends
Why Why

------------------

 





La Prueba Final

▫●☺♥♪♫˚˙*Any*˙˚♫♪♥☺●▫ 


 

"John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central. Buscó la chica cuyo corazón conocía pero cuya cara nunca había visto: la chica de la rosa.

El interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Maynell.

Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York. Le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle. Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la II Guerra Mundial. Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y el romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Le contestó que si a él de verdad le importaba, no importaría como fuera ella.

Cuando por fin llegó el día en que él regresaría de Europa, arreglaron su primer encuentro: a las 7:00 de la tarde en la Gran Estación Central de Nueva York.

"Tú me reconocerás", dijo ella, "por la rosa que llevaré en la solapa".

Así fue que a las 7:00 John estaba en la estación buscándola. 

Pero ahora dejaré que el señor X les cuente lo que sucedió:

"Una joven mujer vino hacia mi, su figura alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y dentro de su traje verde pálido era como la primavera en vida. Me acerqué caminando hacia ella sin darme  cuenta de que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios:

"¿Vas por mí, marinero?" murmuró ella.

Casi incontrolablemente  di un paso hacia ella y entonces vi a Hollis Maynell. Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer, ya pasada de sus 40, con cabello grisáceo bajo un sombrero gastado. Era más que regordeta, sus pies, con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja.
La chica del traje verde se iba rápidamente. Sentí como si me partiera en dos: mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado durante la guerra. Y ahí estaba ella... Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable... No vacilé; mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro que llevaba para identificarme con ella. Esto no sería amor, pero seria algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido. Cuadré mis hombros, saludé y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción.

"Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento de que me pudiera conocer; ¿La puedo llevar a cenar?"
La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante.

"No sé de qué se trata esto, hijo" respondió ella, "pero la señorita del traje verde que se acaba de ir me rogó que usara esta rosa en mi abrigo. Y me dijo que si usted me invitaba a cenar, yo le dijera que ella le está esperando en el restaurante de enfrente. ¡Dijo que era una clase de prueba!"

No es difícil de entender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell. La verdadera naturaleza de un corazón se ve en su respuesta a lo no atractivo."

"Dime a quien amas" escribió Houssaye, "Y te diré quien eres".